Red velvet. Receta para Crock Pot

Red velvet. Receta para Crock Pot

Me encantan las tartas y dulces que tienen una historia detrás. La tarta red velvet no es menos y no tiene una, sino varias historias detrás de su esponjoso cuerpo, algunas contradictorias entre sí. Unas dicen que su característico color está ligado al racionamiento de alimentos durante la Segunda Guerra Mundial en EEUU, momento en el que los pasteleros utilizaban agua de remolacha hervida para endulzar y dar color a los pasteles. Pero esta teoría no encaja por fechas con la historia que cuenta cómo en la década de los años 30, el red velvet cake se convirtió en una referencia muy sonada en la carta del hotel Waldorf-Astoria de Nueva York. ¿Verdadero? ¿Falso? Nunca lo sabremos.

Además de estas y otras historias, también tiene muchas fórmulas diferentes: con remolacha, sin ella, con o sin cacao. Si bicheas por la red, verás distintas versiones de este pastel de terciopelo rojo, desde el rojo más chillón hasta unos tonos más naturales tirando a granate. La formulación de esta tarta es diferente al resto de los bizcochos. Los elementos ácidos  de la receta –buttermilk o leche con limón, y el vinagre–, provocan que las antocianinas del cacao tiñan la masa de color rojizo, aunque los cacaos alcalinizados por el proceso holandés no tienen esa capacidad.

El color que tome tu bizcocho dependerá del tipo y la cantidad de cacao que uses, del colorante escogido –los hay más o menos oscuros, violáceos o de descarado rojo pasión– y de la emoción que te entre mientras vas añadiéndolo a la masa. En tus manos lo dejo. El resultado será una tarta que no dejará indiferente a nadie. Qué, ¿te puntas a la redvelvetmanía?

Cómo hacer red velvet en Crock Pot
 
Preparación
Cocción
Total
 
Autor:
Temperatura: ALTA
Cocina: estadounidense
Raciones: 6
Ingredientes
Para la cobertura de queso
  • 125g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 125g de queso crema
  • 175g de azúcar glass
Elaboración
  1. Precalienta el slow cooker en ALTA mientras preparas los ingredientes y la masa.
  2. Mide la leche en un vaso, añade el zumo de limón, mezcla ligeramente y deja reposar durante 10 minutos.
  3. Bate los huevos, el azúcar y el aceite.
  4. Tamiza la harina y el cacao y mézclalos en otro recipiente.
  5. Incorpora la mezcla de harina y la leche poco a poco a la mezcla de huevos. Bate con suavidad a mano cada vez que integres una parte de leche y harina.
  6. Pon el bicarbonato en un vaso, añade el vinagre y deja que haga burbujas. Añádelo a la masa y mezcla con suavidad.
  7. Agrega el colorante rojo poco a poco hasta obtener una masa de un tono rojizo intenso.
  8. Prepara un molde redondo o de corona pincelando con mantequilla a temperatura ambiente o espolvoreando con spray desmoldante.
  9. Coloca el molde en el slow cooker con cuidado de que quede bien nivelado.
  10. Pon un paño de rizo sobre el slow cooker, coloca la tapa encima y tensa el paño.
  11. Cocina durante 2 horas en ALTA. El bizcocho estará hecho cuando al traspasarlo con una brocheta, esta salga limpia.
  12. Bate la mantequilla con el azúcar glass durante 5 minutos con una batidora de varillas. Añade el queso crema y bate hasta que se forme una crema blanquecina y firme.
  13. Desmolda el bizcocho cuando esté frío y córtalo en horizontal para obtener tres discos de igual tamaño.
  14. Coloca la cobertura de queso en una manga pastelera y ve rellenado el disco inferior con pequeños puntos de masa. Cuando esté cubierto, coloca otro disco y procede de la misma manera hasta tener la tarta rellena. Cubre con el tercer disco y decora la parte superior con el resto de cobertura con ayuda de una manga pastelera.

  15. Red velvet. Receta para Crock Pot
Recomendaciones
Este bizcocho red velvet está hecho en un molde Bavaria de Nordic Ware dentro de un slow cooker de 8 litros de capacidad.

Puedes usar vainilla en rama (abre la vaina y rasca su interior), esencia de vainilla, extracto de vainilla o azúcar vainillado en la receta. Añade una cantidad razonable para que aporte un leve matiz de sabor. Prueba y rectifica si es necesario.

Si no tienes manga pastelera puedes hacerte una manga casera improvisada con una bolsa de plástico alimentario. Vierte la crema de queso en la bolsa, compacta el contenido y haz un pequeño corte en una de las esquinas.