Diez recetas de tartas en crock pot

Tartas. Diez recetas para crock pot

Cuando llegas a la cocción lenta, con la cabeza llena de proyectos de legumbres, carnes y guisos, hay un momento en que crees que te están troleando. Es el descubrimiento de que, además de bizcochos, en slow cooker puedes hacer también tartas. ¿Quién te lo iba a decir cuando escuchaste hablar por primera vez de este aparatejo, ¿verdad?

Buena prueba de ello es este recopilatorio de diez recetas de tartas que puedes hacer con crock pot o slow cooker. Desde el glorioso y clásico cheesecake hasta la muy francesa tarta Tatin, tienes por delante un panorama tartero estupendo para esas tardes de sábado en las que te pones el mandil y te lías  a cocinar por placer. ¡A por ellas!

Diez recetas de tartas en crock pot o slow cooker

Tarta de Santiago. Una tarta sin harina, fácil de hacer, que se mezcla en un momento y te hará quedar de lujo si la escoges como postre de una cuchipanda. La clave está en las almendras molidas y en batir poco el huevo.

Clafoutis. La temporada de cerezas está al vuelta de la esquina, una ocasión estupenda para hacer un clafoutis con las mejores piezas, esas que son grandotas y dulces.

Tarta de zanahoria. A estas alturas ya no nos extrañamos ante una tarta hecha con estas hortalizas de color naranja. El clásico bizcocho carrot cake toma forma de tarta con un frosting de queso en capas.

Tarta Tatin. Las hermanas Tatin nos dejaron en herencia esta tarta original y suculenta en la que la manzana y el caramelo prometen gozo sin fin. Aquí aparece crockpotizada con amor y respeto.

Tarta de requesón y naranja. A esta que escribe le gusta un requesón más que comer con la manos, y, con naranja, casa la mar de bien. Lo difícil es encontrar un buen requesón que reparta orgullo y satisfacción a espuertas, pero, si lo consigues, harás la tarta perfecta.

Tartas. Diez recetas para crock pot
Tarta de queso. Quien dice tarta de queso dice cheesecake. Esta es la clásica receta estadounidense con base de galleta, cuerpo de queso crema y sombrero de mermelada. Tiene la costumbre de desaparecer demasiado pronto de la mesa, así que corta un trozo más grande para no quedarte con las ganas.

Flognarde de ciruelas. Prima hermana del clafoutis, la flognarde o flaugnarde es una tarta de origen francés hecha con una masa similar al flan y con distintas frutas, según la temporada. Quien dice ciruelas dice albaricoques, melocotones, manzanas, etc.

Tarta de queso japonesa. No es un secreto que por aquí hay mucha afición a las tartas de queso –y al queso, en general– y esta tarta de queso japonesa ha llegado para quedarse en el podio de tartas queseras y crockpoteras.

Tarta de fresas y almendra. Una tarta que hay que tener en cuenta en temporada de fresas. Tiene un corazón tierno y húmedo, y un carácter especial gracias a las almendras que duermen en su masa. ¿No deseas que llegue ya la primavera para poder hacerla?

Red velvet. La red velvet es una tarta hecha para epatar a los invitados con su color rojizo y su relleno de crema de queso. La elaboración del bizcocho es completamente diferente a la habitual –la leche y el vinagre están entre sus ingredientes– pero aún así sigue siendo una tarta que cualquiera puede hacer.