Caldo de huesos de pollo de aprovechamiento en crock pot

Caldo de pollo de aprovechamiento. Receta para crock pot¿Cuántas veces he dicho que los caldos hechos en crock pot son una maravilla? Ya he perdido la cuenta, pero es que esta es una de las elaboraciones en las que más se deja sentir la diferencia ante la cocina convencional. El tiempo y la cocción suave son fundamentales para extraer toda la sustancia y el sabor de hortalizas, carnes y huesos, y esa es la diferencia entre un caldo hecho en un rato en una olla exprés –que suelen ser blancos y de sabor poco complejo– a uno elaborado en slow cooker.

Casi todas las semanas –mientas Madrid no se convierte en un horno– suelo hacer un caldo de aprovechamiento con huesos y restos de pollo asado en crock pot. Suelo hacer comida para Thor, perruno viejecito al que le va muy bien mezclar pollo asado –y su jugo– con las bolas de pienso. Los lametazos que da al cuenco al acabar de comer no son de este mundo. Suelo cocinarle ocho o nueve contramuslos cada vez en la Andrew James de 8 litros, y, tras desmigar la carne y guardarla en porciones en el congelador, queda una montaña de huesos y pieles que me da mucha felicidad.

Es la propina del pollo asado canino: un caldo de aprovechamiento con huesos de pollo que podría pasar por un consomé perfectamente: sabor profundo, color tostado y colágeno que se deja sentir en la boca. Es algo tan cotidiano para mí que nunca se me había ocurrido publicarlo, pero aquí lo tienes para que puedas aprovechar todas esas carcasas y huesos de pollo que quedan muertos de risa después del asado y que no merecen ir a la basura cuando aún pueden arreglarnos una comida.

Cómo hacer caldo de huesos de pollo de aprovechamiento en crock pot
 
Preparación
Cocción
Total
 
Autor:
Temperatura: BAJA
Cocina: aprovechamiento, caldos
Raciones: 2-3 litros
Ingredientes
  • 1,5kg de huesos de pollo asado
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro
  • Restos de verde de puerro congelados
  • 1 ramita de apio
  • 1 cebolla
  • 1 o 2 cortes de hueso de jamón (según tamaño)
  • 1 rama de romero fresco
  • 1 rama de tomillo fresco
Elaboración
  1. Coloca los huesos y restos de pollo asado en el recipiente del slow cooker.
  2. Lava las zanahorias (puedes pelarlas si lo prefieres) y elimina la parte verde cercana a las hojas. Córtalas en trozos de entre 2 y 3 centímetros.
  3. Pela la cebolla y córtala en octavos.
  4. Lava bien el puerro, aprovecha sus partes verdes y córtalo en trozos de entre 2 y 3 centímetros.
  5. Coloca las hortalizas, las ramas de romero y tomillo, el apio y los huesos de jamón en la crock pot.
  6. Añade agua hasta que justo cubra los sólidos.
  7. Cocina durante 24 horas en BAJA.
  8. Pasado ese tiempo, cuela el caldo y desgrásalo: en caliente con una jarra desgrasadora o dejando reposar en frío y separando la grasa que habrá quedado solidificada.

  9. Caldo de pollo de aprovechamiento. Receta para crock pot
Recomendaciones
No siempre es fácil tener cantidad suficiente de restos de pollo asado (huesos principalmente), pero eso no es problema, porque puedes ir congelando los restos en una bolsa de Zip y utilizarlos cuando quieras hacer caldo.

Este caldo se puede hacer en slow cookers de entre 4,8 y 8 litros, adaptando las cantidades a la capacidad de la olla de cocción lenta y cuidando de no aguarlo en exceso: recuerda que el agua y los sólidos tienen que ir en proporción.

Trocear las verduras te asegura que su sustancia se extraerá con más facilidad, por eso suelo recomendar colocarlas troceadas en el recipiente del slow cooker. Es un momentito y tu caldo te lo agradecerá cuando lo tengas en el plato.

Si es la primera vez que haces un caldo con huesos en slow cooker, no te asustes si ves que al enfriarse tiene textura de gelatina y se ha solidificado, es algo absolutamente normal; al calentarse, recuperará su forma líquida.