Alcachofas confitadas en crock pot

Alcachofas confitadas. Receta para crock pot

Hay recetas tan sencillas que apenas necesitan indicaciones. Los confitados son una de esas elaboraciones: solo hay que preparar el producto, sumergir en aceite –en el caso de confitados no dulces– y esperar a que se produzca la maravilla. Los slow cookers son estupendos para confitar verduras, carnes o pescados; su calor suave y gradual nos permite poder cocinar alimentos en aceite sin temor a que éste se queme y arruine la preparación.

Una de las primeras verduras a las que metí mano crockpotera fueron las alcachofas, y el resultado fue esta receta de alcachofas confitadas en crock pot, que lo mismo sirve para un plato de celebración que para un primer plato sencillo o una cena ligera. En otoño y primavera podemos encontrar alcachofas en el mercado, su temporada tiene dos fases dependiendo de la zona de cultivo.

Para que aciertes siempre al escogerlas, lo primero en que te tienes que fijar es en el precio. Si resulta prohibitivo, probablemente estén fuera de temporada y no encuentres ejemplares que merezcan la pena. Cómpralas cuando las haya en abundancia en el mercado y tengan un precio razonable.

La alcachofa debe ser compacta –que no se note hueca al tocarla– y con hojas firmes y carnosas pegadas unas a las otras. Huye de las alcachofas de hojas lacias que no se chascan al doblarlas. Si no pesa y las hojas aparecen holgadas entre sí, no es una buena alcachofa y probablemente lleve tiempo almacenada. Escoge las que aparezcan limpias y de un color verde claro uniforme, sin manchas marrones que hablan de almacenamiento y falta de frescura.

Por último, si cocinas las alcachofas confitadas en slow cooker, recuerda que puedes –¡y debes!– reutilizar el aceite para aliñar otras verduras, ensaladas o para cocinar, y escurrir bien el aceite a la hora de servirlas. Si te sobran y quieres conservarlas, ponlas en un recipiente con cierre hermético, cúbrelas bien con el aceite y guárdalas en el frigorífico. Te durarán varias semanas. ¡Buen apetito!

Cómo hacer alcachofas confitadas en Crock Pot
 
Preparación
Cocción
Total
 
Autor:
Temperatura: ALTA
Cocina: española, verduras
Raciones: 4
Ingredientes
  • 1500g de alcachofas
  • Aceite de oliva virgen extra (entre 750 o 500 ml)
  • Sal en escamas o flor de sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Opcional:
  • 50g de jamón ibérico en láminas finas
Elaboración
  1. Corta los tallos de las alcachofas, elimina el extremo seco y pela los lados. Córtalos en trozos de unos dos centímetros y ponlos dentro de la olla.
  2. Quita las hojas exteriores de las alcachofas hasta que queden las hojas tiernas; corta las puntas de las hojas (elimina la parte menos tierna) y tornea un poco la parte cercana al tallo. Trocea en dos mitades y pon las alcachofas en el recipiente del slow cooker.
  3. Cubre con aceite de oliva y programa 2 horas en ALTA. Durante la primera media hora deja que se cocinen con la olla tapada. Pasado ese tiempo, destapa el slow cooker y deja que se confiten lentamente.
  4. El tiempo de confitado depende de la calidad de la alcachofa, de manera que lo mejor es que, a partir de la primera hora, compruebes el punto con un tenedor. Escurre bien el aceite a la hora de servir.

  5. Receta de alcachofas confitadas en Crock Pot
Recomendaciones
Sírvelas muy calientes, espolvoreando con escamas de sal Maldon o (flor de sal) y pimienta negra recién molida. Puedes colocar unas láminas finas de jamón ibérico encima, su grasa se irá derritiendo sobre las alcachofas, ¡una delicia!

Si vas a hacer los corazones de alcachofa enteros, da un corte en la parte cercana al tallo para que queden un poco planas, así se mantendrán de pie y lucirán en el plato; además, así podrás rellenarlos a tu gusto. Si cocinas las alcachofas troceadas, córtalas solo por la mitad para que no pierdan hojas durante el confitado.

No hace falta que pongas limón para que las alcachofas no se oxiden. Si pones algo de aceite en la olla y las vas cubriendo mientras las preparas, apenas cambiarán de color.

Utiliza aceite de oliva virgen extra y conseguirás un aceite de alcachofa que podrás reutilizar en otros platos de verdura, para aliñar ensaladas o para volver a confitar alcachofas.

¿Por qué cocinamos con la olla destapada? La primera media hora la dejamos tapada para que coja temperatura, pero si la dejamos tapada durante todo el tiempo, el aceite se calentará demasiado y queremos que las alcachofas se hagan suavemente. Además, así evitamos que se condense vapor y quede agua en el aceite, no olvides que será un bien preciado que querrás reutilizar.